PlayStation cumple 30 años y lo celebra con un ritual de consolas enterradas en Tokio
No hubo fuegos artificiales, ni anuncios estridentes en Times Square. Para celebrar los 30 años de la primera PlayStation, Sony optó por un gesto inesperado y casi poético: enterrar 30 consolas originales bajo un jardín zen en Tokio.
El acto, que se desarrolló de madrugada y casi en secreto, reunió a diseñadores veteranos, músicos de bandas sonoras míticas y un puñado de fans seleccionados al azar en un foro perdido de internet. Allí, entre linternas de papel y arena rastrillada en círculos, cada consola fue colocada como si fueran semillas. “Es un retorno a la tierra digital de donde todo surgió”, comentó un portavoz que pidió no ser fotografiado.
Lo extraño es que las consolas no estaban vacías: cada una llevaba un disco dentro, con juegos diferentes, como si fueran cápsulas del tiempo. Nadie sabe si algún día se desenterrarán.
Algunos asistentes aseguran haber escuchado un murmullo metálico cuando se cubrieron de arena las últimas piezas, como si la máquina se resistiera a apagarse para siempre.
Como si la ceremonia no fuera lo bastante enigmática, apareció un libro de colección esa misma mañana en una librería escondida del barrio tokiota de Jimbochō. No estaba anunciado, ni llevaba sello editorial convencional. Sus páginas, impresas en blanco y negro, mezclan bocetos originales de las primeras carátulas con notas manuscritas de desarrolladores anónimos, recetas de comida inspiradas en videojuegos y hasta partituras olvidadas. El ejemplar, titulado simplemente PlayStation: 30, no tiene ISBN ni precio oficial; solo una advertencia escrita en la contraportada: “Este libro no se compra, se encuentra”.
La PlayStation nació en 1994 para transformar el videojuego. Treinta años después, sigue reinventando su forma de contar historias, incluso con un ritual funerario que parece más un performance artístico que una estrategia de marketing.
En redes sociales, el hashtag #PlayStationBurial se convirtió en tendencia. Mientras tanto, arqueólogos urbanos de medio mundo ya especulan: ¿se abrirá este jardín en 2075 para que una nueva generación juegue a Metal Gear Solid o Final Fantasy VII desde las entrañas del pasado? ¿Será el misterioso libro la guía secreta para ese futuro?










